viernes, 27 de enero de 2017

Jabón marroquí o Beldi

Hoy mi primer jabón en caliente, mi primer jabón con potasa y mi primer jabón en mi nueva olla de cocción lenta, CROCK-POT.  Mi crock-pot... aysss!!, no se si la quiero o la odio la verdad... la quiero porque como potinguera envidiosa que soy, la quería para hacer mis jabones en calientes, pero la odio porque... no se si le voy a dar toooodooo el uso que debería. Aún así, había decidido no comprármela nunca, no por no desearla, sino por no tener otro trasto en mi taller, que a pesar de ser inmenso, voy acumulando cosas cosas cosas y cosas y no le doy a todo el uso que debería.... Pero, este año, los reyes, que son magos, me la pusieron en bandeja, así que.... TRASTOOOO NUEVOOO!!! YUJUUUUUU!!!! En el fondo me puede más la alegría de estrenar cacharro potinguil, que la preocupación de ocupar una leja más de mi estantería en otro artilugio. 

Tengo que decir, que mi primera experiencia con ella ha sido maravillosa, y creo que sí va a ser un trasto al que le voy a sacar pringue.

Pues eso, mi primer jabón en caliente, un jabón marroquí, por qué?. Porque en el grupo de Facebook de Brujas y Burbujas, crearon un evento para que las que quisiéramos participar, hiciéramos nuestra propia versión de este jabón tan enigmático y pensé que era mi oportunidad de perder la virginidad y el miedo al proceso "en caliente".

¿Qué ventajas tiene este proceso?, pues que no tienes que dejar curar el jabón porque se realiza la saponificación mientras lo calientas, así pierden menos propiedades los esenciales y los aceites que echemos en el sobreengrasado, sabremos perfectamente los que son, ya que se añadirían al final, cuando todo el proceso de saponificación ha finalizado.

Y el jabón Beldi, pues encima es bastante peculiar. No es sólido ni tampoco líquido. Es una pasta hecha con olivas negras, Aceite de Oliva, Hojas de eucalipto, potasa y Aceites Esenciales de Eucalipto, Hinojo y Naranja. Negro y un poco translúcido. 

El jabón negro puede utilizarse tanto para el cuerpo como para la cara, evitando el contacto con los ojos. Se aplica suavemente por toda la piel, se deja actuar unos minutos para ablandar la piel muerta y facilitar su exfoliación con un guante de tejido granulado (kessa) o una esponja vegetal (loofah) para retirar las impurezas más profundas.

¡El resultado es sorprendente! La piel se limpia de toxinas y de células muertas, se vuelve ligera y suave.

En el hammam, el paso a la sauna es un ritual. Una vez la piel está humedecida, se aplica el jabón y se deja reposar unos minutos. Finalmente se limpia cuidadosamente con ayuda de un guante exfoliante. La exfoliación con el jabón negro es el tratamiento central del hammam.

Propiedades:
  • -Aporta belleza y brillo a la piel.
  • -Elimina toda la suciedad y la piel muerta.
  • -Suaviza y nutre la piel gracias a las vitaminas que contiene.
  • -Es apto para todo tipo de piel.
  • -Es un excelente exfoliante e hidratante.
  • -Purifica y limpia la piel en profundidad.

Aquí os pongo fotos del proceso, para que veáis cómo va cambiando la textura y el color del jabón:



Con la traza recién conseguida... EMPIEZA LA FIESTA!!


Va cambiando de color y textura... aquí lleva como unos 40 minutos


Cuando ha pasado 1:30 horas ya tiene este color y textura

y éste es el resultado final!!

JABÓN MARROQUÍ


Yo ya lo he probado y es espectacular... la piel se queda suave y súper hidratada.







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